Ene
27
2016

Loveandbasketball_sm6

NUEVA YORK

El Teniente Stephen Mayes mide 2 metros 13 cent铆metros y jug贸 b谩squetbol en la universidad. De manera que le result贸 de lo m谩s natural frecuentar el gimnasio del Cuerpo Central de Manhattan en East Harlem.

Cuando Mayes sirvi贸 como oficial directivo asistente en el Cuerpo Central, sol铆a improvisar partidos de b谩squetbol con muchos hombres j贸venes. Estos le ped铆an que organizara una liga de b谩squetbol en el Cuerpo. Al comienzo, Mayes se neg贸. Pero gracias a la persistencia de los jugadores, finalmente cedi贸.

鈥淓ntr茅 al gimnasio y eleg铆 cuatro muchachos al azar鈥, recuerda Mayes. 鈥淣o sab铆a d贸nde viv铆an ni conoc铆a sus historias. Simplemente escog铆 cuatro muchachos y les pregunt茅: 驴Pueden traer su equipo de b谩squetbol?鈥

En la actualidad, 鈥淓l torneo鈥 鈥攓ue evolucion贸 a partir de esa pregunta del teniente鈥, se ha convertido en una liga de b谩squetbol para j贸venes mayores de 18 a帽os que se ejercita todos los jueves por la noche y que se ha venido celebrando los 煤ltimos tres a帽os. Esta liga de b谩squetbol ha ayudado a reducir las tensiones entre las pandillas rivales del vecindario y les ha mostrado a todos los competidores que, si se pueden llevar bien en la pista de b谩squetbol, tambi茅n lo pueden hacer en la comunidad de la que todos ellos forman parte.

El Capit谩n Antonio Rosamilia, oficial directivo del Cuerpo Central, comenta: 鈥淓llos disfrutan del programa de b谩squetbol. Por alguna raz贸n, es de lo que todos hablan en el vecindario. Se pasean luciendo sus camisetas y se sienten muy orgullosos de haber ganado el campeonato鈥.

UNA TREGUA

Los efectos sociales de la liga fueron inmediatos. Al poco tiempo de haberse iniciado la liga, Mayes 聽convers贸 con Carta Rogers Wright, un joven que creci贸 en el 谩rea vecina, jug贸 en la liga y ahora es el 鈥渃omisionado鈥 de la liga.

Mayes cuenta: 鈥淯n d铆a le pregunt茅 a Carta: 鈥樎緾u谩ntas pistolas de fuego hay en mi gimnasio?鈥欌

Mayes no olvidar谩 nunca la respuesta de Wright.

鈥淓ste le respondi贸: 鈥樎縀n este momento? Lo m谩s probable es que s贸lo haya una鈥欌.

Wright le explic贸 que el integrante de un nuevo equipo, que todav铆a estaba aprendiendo a confiar en los otros, podr铆a estar llevando consigo una pistola como medida de protecci贸n. El resto de los equipos estaban desarmados.

鈥淲right prosigui贸: 鈥楶astor, 驴se da cuenta usted de lo que ha hecho? Sin siquiera saberlo, usted eligi贸 cuatro muchachos de distintas pandillas y le pidi贸 a cada uno de ellos que trajera su propio equipo de b谩squetbol a la liga. 隆Y adem谩s vienen de cuatro de los complejos habitacionales de nuestra comunidad!鈥欌

UN NUEVO D脥A

Mayes relata: 鈥淐arta me dijo: 鈥楲o 煤nico que sab铆amos hacer era pelear entre nosotros. Entonces, nos pusimos a jugar pelota鈥. Estoy convencido de que el deporte tiene el asombroso poder de transformar a las personas鈥.

Wright afirm贸 que algunos de los 鈥渁ncianos鈥 del vecindario convocaron una reuni贸n vecinal en la que acordaron declarar que el Ej茅rcito de Salvaci贸n era 鈥渦n lugar seguro鈥.

鈥淏谩sicamente, era una zona neutral. De modo que nada pod铆a suceder en el interior del Ej茅rcito de Salvaci贸n que tuviese que ver con rivalidades, desquites o lo que fuera鈥, cuenta. 鈥淓sa regla ya se hab铆a acordado mucho antes de que se diera inicio a 鈥楨l torneo鈥.

鈥淒esde ese momento, nuestra confianza en la pista de b谩squetbol se extendi贸 hacia los distintos barrios y as铆, como si nada, empezamos a pasar el tiempo juntos una vez m谩s. En su mayor铆a, las ri帽as y las rivalidades cesaron por completo. Empez贸 a reinar una paz sincera y duradera entre todos鈥 y, para efectos pr谩cticos, la paz ha seguido reinando desde entonces. Yo dir铆a que 鈥楨l torneo鈥 es la 煤nica raz贸n que explica el ambiente y el esp铆ritu de paz que todos estamos viviendo鈥, afirma Wright.

ESCUCHAR LA PALABRA DE DIOS

Wright ha estado asistiendo al Cuerpo y est谩 siguiendo su discipulado bajo la direcci贸n del Capit谩n Rosamilia, que estuvo a cargo del Cuerpo Central hace tres a帽os, cuando se estren贸 鈥淓l torneo鈥.

鈥淐reemos que ha estado mejorando vidas, pero no nos conformamos con la paz entre los integrantes de las pandillas鈥, dice Rosamilia. 鈥淨ueremos ir m谩s all谩 a buscar la salvaci贸n y la redenci贸n eterna de cada una de estas vidas鈥.

Un jueves por la noche, hace unas semanas, concurrieron unas cien personas al caldeado y ruidoso gimnasio para ver un partido infantil que anteced铆a al juego entre los equipos adultos.

La Tenienta Paula Aguilera, ahora oficiala directiva asistente, pronunci贸 un breve devocional. En una de las banderas que colgaban encima de la pista se le铆a: 鈥淰en Esp铆ritu Santo鈥.

ELLOS ESCUCHAN

Mientras Rosamilia hablaba sobre el mandato de Jes煤s de que debemos amar a nuestro pr贸jimo como a nosotros mismos, se evidenci贸 un esp铆ritu de reverencia.

鈥淎m茅monos y respet茅monos los unos a los otros鈥, recalc贸.

Desde que se inici贸 la liga, Rosamilia ha insistido en que la oraci贸n y un devocional formen parte integral de ella. 脡l trata de mantenerlo todo lo m谩s pr谩ctico y sencillo posible.

鈥淪implemente pronuncio la palabra de Dios. Creo que cuando eres fiel a la palabra de Dios, no importa de qu茅 puedas estar hablando, siempre es poderoso鈥.

Cuando Aguilera, que es oriunda de Espa帽a, lleg贸 al Cuerpo hace un a帽o,聽 el juego de b谩squetbol era algo totalmente nuevo para ella. Pero a pesar de que es una novata en ese deporte y adem谩s mujer, es respetada por los hombres y se refiere a la liga del jueves como el momento estelar de su semana.

鈥淗a sido realmente una gran experiencia鈥, indica. 鈥淓llos escuchan. Prestan atenci贸n. Y a veces dicen: 鈥楪racias por sus palabras鈥欌.

ESTABLECEN LA DIFERENCIA

Wright dice que los hombres incluso reflexionan y discuten lo que se expresa en los devocionales.

鈥淗e tenido algunos que comparten conmigo algo que se ha dicho durante la devoci贸n鈥, 聽comenta. 鈥淗asta puede que hablen de ello m谩s tarde o en la semana. Por lo general, escuchan con atenci贸n y meditan al respecto. Puedo dar fe de ello鈥.

Linzell Vaughn, uno de los 谩rbitros, dice que la liga es algo 鈥渉ermoso鈥 y que le recuerda los a帽os en que era joven. Sol铆a asistir a la iglesia y luego jugaba b谩squetbol con sus amigos.

Vaughn comenta a prop贸sito del devocional: 鈥淟es traemos calma y amor y los j贸venes se nutren de ello; especialmente de la palabra del d铆a. Luego de transcurrido un cierto tiempo, ellos ven la manera en que nosotros respondemos a la Palabra y eso les lleva a bajar sus defensas y a interiorizar el mensaje. Es un proceso realmente eficaz, siempre y cuando ellos dejen que lo sea.

鈥淓so los ayuda a aprender que pueden posicionarse todos juntos en torno al mismo c铆rculo y sentirse a gusto unos con otros鈥.

PERMANECEMOS UNIDOS

Sam Hollins, director de los 谩rbitros, cree mucho en la liga.

鈥淎ntes de que se iniciara, ten铆amos comunidades que no se llevaban bien unas con otras鈥, dice. 鈥淎hora coexisten en el mismo espacio. Hasta el momento, hemos logrado mantener la paz entre todos鈥.

Randy Parsons, uno de los jugadores de b谩squetbol, dijo que todos los que participan en la liga juegan 鈥渕ovidos por el amor al b谩squetbol, a los ni帽os y a 聽las familias鈥.

鈥淓l torneo ha unido al vecindario鈥, sostiene. 鈥淎ntes, hab铆a muchas pandillas. Pero ahora, todos los que est谩n aqu铆 han hallado en el b谩squetbol un espacio de convergencia 聽y hemos abandonado las calles鈥.

UN NUEVO COMIENZO

Darnelle Nixon, uno de los soldados del Cuerpo, vende comida y meriendas durante los partidos y es otro de los que creen en la eficacia de la liga.

鈥淟a liga ha sido una gran ayuda en la comunidad鈥, se帽ala. 鈥淟os j贸venes juegan b谩squetbol en vez de empu帽ar pistolas y cuchillas. Y despu茅s se dan la mano.

鈥淓s una bendici贸n. Cuando se re煤nen para jugar, muestran respeto por nuestra iglesia y saben que esta es una de las casas del Se帽or. Dejan las pistolas y las cuchillas en casa y simplemente vienen aqu铆 a jugar b谩squetbol.

鈥淎 trav茅s de este programa, muchos de los j贸venes que participan en la liga han asistido al servicio que ofrece nuestra iglesia. De modo que est谩 funcionando. La gente cambia aqu铆 su manera de ver la vida鈥.

Con todo lo exitosa que ha sido la liga, Rosamilia dice que est谩 en busca de un nuevo recinto. Los pr贸ximos dos o tres a帽os, el Cuerpo Central de Manhattan ser谩 demolido y reconstruido. Se edificar谩n cerca de 200 apartamentos encima del nuevo edificio del Cuerpo.

UNA MINA DE ORO

Mientras se efect煤e la reconstrucci贸n, el Cuerpo se mudar谩 a una cuadra de distancia y ocupar谩 un piso encima de un restor谩n McDonald鈥檚. Por lo que Rosamilia va a necesitar un nuevo gimnasio.

鈥淣os encantar铆a continuar este programa鈥, indica. 鈥淓s el desaf铆o que enfrentamos en estos momentos. Hemos estado tocando las puertas de las escuelas, las iglesias y los centros comunitarios, con la esperanza de continuar con el programa.

鈥淓n East Harlem, esta es la 煤nica liga de b谩squetbol en la que participan todos los que quieren. Esto es para jugadores comunes y corrientes鈥.

Rosamilia inform贸 que la liga ha superado con creces todas sus expectativas.

鈥淣os propusimos realizar un programa cristiano de b谩squetbol que fuese sano y provechoso鈥, explica. 鈥淓stamos conmocionados con los resultados鈥.

Mayes, que actualmente es oficial directivo en Staten Island, Nueva York (Stapleton), dijo que la liga le ayud贸 a convertirse en mentor y amigo de muchos j贸venes. Aunque la iglesia suele tener dificultades para atraer hombres j贸venes, Mayes afirma que el programa de b谩squetbol demuestra que eso es algo que ciertamente se puede conseguir.

鈥淓n la iglesia de hoy, ellos son casi inalcanzables. Pero esta liga es 鈥榰na mina de oro鈥欌, dice Mayes. 鈥淓sos muchachos se presentan aqu铆 sin falta todas las semanas.

鈥淢e sent铆 profundamente impresionado al constatar los cambios pr谩cticos que la liga ha logrado realizar y al ver lo seguros que esos j贸venes se sienten en el Ej茅rcito de Salvaci贸n. La bondad del Se帽or ha usado esta liga para echar por tierra algunos de los muros que los han separado por mucho tiempo鈥.

Por Robert Mitchell

Fuente:聽http://saconnects.org/


 
 
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